La vivienda se sitúa en la última planta de un edificio de diez alturas situado en la carretera que une el centro de la ciudad de Pekín y su aeropuerto internacional. Con vistas a la ciudad al sur, la vivienda se configura en dos niveles: un primer nivel con 200 m2, y un segundo nivel de 150m2 bajo la cubierta inclinada del edificio.
Ante una distribución condicionada por la estructura del edificio existente y una clara predisposición funcionalidad, el foco se pone en la selección de materiales y resolución de detalles.